por Mariana Solórzano, Fachärztin für Innere Medizin

Publicado originalmente: 25 de febrero de 2020 · Última actualización: 2 de agosto de 2026

Quiero contarles qué me motivó a mudarme a Alemania. Me lo han preguntado muchas veces y la verdad es que no hubo una sola razón. Fueron muchas experiencias, decisiones, momentos difíciles y oportunidades que, poco a poco, me llevaron a tomar ese camino.

Yo estudié Medicina en México y ya sabía hablar alemán porque había estudiado en el Colegio Alemán. Sin embargo, el alemán médico lo aprendí directamente estando en el hospital.

También estaba familiarizada con la cultura alemana porque había hecho varios intercambios durante el verano. Eso hizo que Alemania no se sintiera como un país completamente desconocido para mí.

Respuesta rápida: Decidí mudarme a Alemania porque buscaba una oportunidad profesional más estable, una mejor formación médica, más seguridad para mi hija y una posibilidad real de rehacer mi vida.

Mi decisión no fue solamente profesional. También fue personal. Alemania representaba para mí una oportunidad de comenzar de nuevo con más claridad, independencia y motivación.

¿Cuándo empezó mi conexión con Alemania?

Mi conexión con Alemania empezó antes de pensar seriamente en mudarme. Durante mis años como estudiante de Medicina, aproveché que mi universidad tenía convenios de intercambio con otras universidades en el mundo.

Por esa razón elegí hacer un intercambio en Alemania. La primera vez fue durante quinto semestre de Medicina. Ahí empecé a relacionarme con el alemán médico y a conocer más de cerca el sistema de salud alemán.

También me di cuenta de que el nivel educativo y la forma de trabajar eran muy diferentes a lo que yo conocía en México.

¿Qué aprendí durante mis intercambios médicos en Europa?

Durante el internado se presentó la oportunidad de hacer otro intercambio, esta vez por tres meses en Viena, Austria. Estuve en un hospital grande, en el área de Cardiología.

Ahí aprendí mucho sobre cómo funciona el sistema de salud en Europa. Recuerdo que al llegar cada mañana al hospital veía pacientes que habían ingresado durante la noche por infarto y que ya habían recibido tratamiento intervencionista.

Eso me impactó mucho porque venía de una experiencia distinta en México. Durante mi paso por urgencias, había visto que muchas veces los recursos disponibles no eran los mismos.

Ese contraste me hizo pensar mucho sobre el tipo de formación médica que quería tener y el tipo de sistema en el que quería desarrollarme profesionalmente.

¿Por qué empecé Medicina Interna en México?

Después de regresar a México, terminé la carrera y el servicio social. Luego hice el examen nacional para entrar a Medicina Interna.

En ese momento cometí un error importante. Como me encontraba de viaje, olvidé enviar mis documentos a tiempo para elegir el lugar donde quería hacer la especialidad.

Al perder esa oportunidad, tuve que ir a la Ciudad de México a la Secretaría de Salud para que me asignaran una plaza disponible.

Quedaban muy pocos lugares. Me dieron a elegir entre varias ciudades de las que yo no sabía prácticamente nada. Elegí San Pedro de las Colonias, en Coahuila.

Mirando hacia atrás, fue una decisión tomada sin investigar bien. Yo no conocía el estado, no conocía el hospital y no sabía realmente cómo sería vivir ahí.

¿Por qué esa experiencia fue tan difícil para mí?

Cuando llegué al hospital, desde el principio sentí que no era el lugar adecuado para mí. No me gustaba el pueblo, no me gustaba el hospital y tampoco me gustaba el lugar donde vivía.

Aun así, como quería ser especialista, intenté quedarme. En el hospital trabajábamos tres residentes y nos llevábamos muy bien. Recuerdo con mucho cariño a Jenny y Carmen. Conocerlas me ayudó muchísimo en esa etapa.

Yo tenía 24 años, todavía vivía con mis papás y el cambio me costó mucho. Tener compañeras con quienes apoyarnos hizo que esos meses fueran un poco más llevaderos.

Me decía a mí misma: “Puedo sobrevivir. No pasa nada. Puedo pasar estos años y lograr mi especialidad”.

Pero con el tiempo pasaron cosas que me hicieron replantearme todo.

¿Qué momento me hizo decidir que no quería seguir ahí?

En esa época el lugar se sentía muy inseguro. Yo vivía con miedo y con la sensación constante de tener que cuidarme.

Un día, mientras estaba en el hospital, ocurrió un episodio violento cerca de la zona donde yo solía sentirme más segura. Fue un momento muy fuerte y me hizo pensar con claridad que esa no era la vida que quería para mí.

Recuerdo haber pensado: “No quiero estar aquí. Esto no es para mí. No necesito tanta acción en mi vida”.

Intenté cambiar de plaza, pero no fue posible. Después de pensarlo mucho, tomé la decisión de renunciar.

¿Qué pasó después de renunciar a la especialidad en México?

Regresé a Guadalajara después de haber estado tres meses en ese lugar. Me sentía muy triste porque muchos de mis amigos de la carrera estaban haciendo su especialidad y yo había renunciado.

Comencé a estudiar una maestría y a trabajar con mi papá, que también es médico. Pero, aunque estaba haciendo cosas, no me sentía satisfecha.

Sentía que algo no estaba bien. Tenía la sensación de que necesitaba un plan distinto.

¿Cómo influyó mi embarazo en mi decisión?

Unos meses después me enteré de que estaba embarazada. Fue una noticia que me hizo reflexionar profundamente sobre mi vida, mis decisiones y el futuro que quería construir.

En ese momento tenía una relación que no me hacía bien. Mi embarazo me hizo ver con más claridad que necesitaba crear un plan mejor, no solo para mí, sino también para mi hija.

Cuando tenía cinco meses de embarazo, hablé con un amigo que quería irse a Alemania a hacer su especialidad médica. Esa conversación fue muy importante para mí.

Me hizo pensar: “¿Y por qué no me voy yo también?”

Ahí empezó a tomar forma una idea que después se volvió un plan real.

¿Por qué Alemania empezó a parecer la mejor opción?

Empecé a comparar mis opciones. En México, con el sueldo de una residente, me parecía muy difícil mantenerme y cuidar a mi hija con las condiciones que yo imaginaba para mi vida.

Desde varios puntos de vista, Alemania parecía una opción más estable para mí. Ya conocía algo del idioma, ya había tenido experiencias en Europa y sabía que podía existir un camino para hacer la especialidad médica allá.

Además, no quería quedarme dependiendo de mis papás todo el tiempo. Tampoco quería seguir en una relación que no me estaba aportando algo bueno.

Sentí que no tenía mucho que perder y que, en cambio, podía ganar una oportunidad de rehacer mi vida.

¿Qué significó para mí mudarme a Alemania?

Mudarme a Alemania significó empezar de nuevo. Llegué con mucha energía, motivación y ganas de cambiar mi realidad.

No fue una decisión perfecta ni sencilla. Fue una decisión tomada desde una mezcla de necesidad, intuición, cansancio, esperanza y deseo de construir algo mejor.

Con el tiempo entendí que Alemania no solo me dio una oportunidad profesional. También me dio la posibilidad de descubrir otra versión de mí misma.

¿Qué relación tiene esta historia con hacer la especialidad médica en Alemania?

Una de las razones más importantes por las que miré hacia Alemania fue la posibilidad de continuar mi formación médica y hacer una especialidad en un sistema diferente.

En Alemania, la formación especializada suele estar vinculada a un trabajo médico remunerado. Para mí, eso fue un factor muy importante al comparar mis opciones.

Si quieres entender mejor este camino, puedes leer esta guía sobre cómo hacer la especialidad médica en Alemania.

Video: hacer la especialidad médica en Alemania

En este video hablo sobre hacer la especialidad médica en Alemania y lo que implica este camino para médicos latinoamericanos.

Mariana Solórzano hablando sobre hacer la especialidad médica en Alemania




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¿Qué aprendí de esa decisión?

Aprendí que una decisión profesional muchas veces también es una decisión personal. No siempre elegimos un país solo por el trabajo, el salario o el idioma. A veces elegimos un país porque necesitamos construir una vida distinta.

También aprendí que no hace falta tener todo resuelto desde el principio. Lo importante es empezar a investigar, tomar decisiones con más información y avanzar paso a paso.

En mi caso, Alemania se convirtió en una oportunidad para crecer como médica, como mujer y como mamá.

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Conclusión

Decidí mudarme a Alemania por muchas razones: mi experiencia previa con el idioma, mis intercambios médicos, mi deseo de hacer una especialidad, mi necesidad de seguridad, mi embarazo y mis ganas de construir una vida diferente.

No fue una decisión simple, pero fue una decisión que cambió mi vida.

Hoy puedo mirar hacia atrás y entender que ese momento difícil también fue el inicio de una nueva etapa profesional y personal.